Hola….. Compañeros @ en esta ocasión quiero darles a conocer unos de los platos típicos de nuestra región, que es el cuy, como sabemos que para algunos incluyéndome es un alimento muy delicioso, sin embargo desconocemos las propiedades curativas de este mamífero; como lo demuestra la cultura de nuestro país vecino Perú. Como nos lo demuestra el DR Víctor reyna pinedo, profesor principal de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Ingeniería, en Lima, Perú. Obtuvo su Licenciatura en Química de la misma Universidad y se doctoró de Tercer Ciclo en Química Orgánica por la Universidad de Paris-XI (Orsay), e hizo su Post-doctorado en el Laboratorio de Stereochimie et des Interactions Moleculares de la Ecole Nórmale Superieure de Lyón.
Sus áreas de investigación son Química Orgánica de Productos Naturales (Fotoquímica) y Medicina Tradicional Peruana (Etnomedicina). En los últimos 7 años ha publicado 2 libros y varios artículos en revistas científicas. Es expositor frecuentemente invitado a conferencias, seminarios y cursos en los temas de sus áreas de investigación. Espero sea de su agrado.
Sus áreas de investigación son Química Orgánica de Productos Naturales (Fotoquímica) y Medicina Tradicional Peruana (Etnomedicina). En los últimos 7 años ha publicado 2 libros y varios artículos en revistas científicas. Es expositor frecuentemente invitado a conferencias, seminarios y cursos en los temas de sus áreas de investigación. Espero sea de su agrado.
La soba del cuy Diagnóstico y curación en la medicina tradicional peruana
Por: Víctor Reyna Pinedo*
Por: Víctor Reyna Pinedo*
Para los curanderos peruanos la soba del cuy es un procedimiento de diagnóstico, pronóstico y curación de enfermedades, que se realiza frotando con un cuy todo el cuerpo del paciente, sacrificando luego al animal para examinar su organismo.
Como procedimiento de diagnóstico, el organismo del cuy reproduce las afecciones que tiene el paciente, y para el curandero la observación del organismo del cuy equivale a la observación del organismo interno del paciente.
El diagnostico del cuy consiste en dos partes: inspección de la parte externa del animal y examen de los órganos internos.
Para el examen de los órganos internos se requiere cortar con un cuchillo el abdomen en su parte central, separando la epidermis hacia ambos costados para que sean visibles los órganos interiores, y se procede a la observación de cada órgano, e incluso en algunos casos a la palpación de los mismos: órganos genitales, intestinos, riñones, páncreas, estómago, hígado y vesícula. Se corta el diafragma y se observan los pulmones y el corazón. Se continúa con la garganta. Finalmente, se despelleja la cabeza del cuy liberando el cráneo para su observación.
Los casos estudiados se seleccionaron entre las más de 500 sobas de cuy que tuve ocasión de observar del trabajo con pacientes realizado por un reconocido curandero residente en Lima, de los cuales 406 corresponden al trabajo sistemático que se realizó una vez por semana, durante los años 1992 y 1993.
Se estudiaron principalmente aquellos casos en los cuales el paciente contó con su diagnóstico clínico y se presentó una afección específica en el órgano correspondiente del cuy.
Para el estudio de los casos se tomó la (s) fotografía(s) del órgano afectado en el cuy; se seccionó dicho órgano y se lo colocó en una solución acuosa de formaldehído al 10% para su conservación; posteriormente, se realizó el examen histopatológico de dicho órgano (a cargo de un patólogo); y se solicitó los análisis clínicos respectivos al paciente. Toda esta información fue discutida con especialistas médicos y el patólogo/médico-veterinario.
Los exámenes histopatológicos que se realizaron en órganos de cuyes, pertenecientes a animales que se utilizaron en la soba de pacientes, concluyen en que tales órganos presentan afecciones (internas) específicas en el mismo órgano en el que tiene afección el paciente, y en la mayoría de ellos dicha afección guarda una relación directa con la afección del paciente. Estos resultados descartan la manipulación del cuerpo del animal por el curandero como origen de las afecciones en el cuy.
Para ilustrar estas propiedades de la soba del cuy presentamos el caso de una paciente (46 años) con diagnóstico clínico de cáncer uterino en el anexo derecho, quien había suspendido el tratamiento de radioterapia porque no sentía mejoría. La soba del cuy realizada el 23.Set.93 permitió poner en evidencia un carcinoma en el cuerno uterino derecho, afección que también se ponía en evidenciaenexamen histopatológico que se realizó con dicho órgano.
Como procedimiento de diagnóstico, el organismo del cuy reproduce las afecciones que tiene el paciente, y para el curandero la observación del organismo del cuy equivale a la observación del organismo interno del paciente.
El diagnostico del cuy consiste en dos partes: inspección de la parte externa del animal y examen de los órganos internos.
Para el examen de los órganos internos se requiere cortar con un cuchillo el abdomen en su parte central, separando la epidermis hacia ambos costados para que sean visibles los órganos interiores, y se procede a la observación de cada órgano, e incluso en algunos casos a la palpación de los mismos: órganos genitales, intestinos, riñones, páncreas, estómago, hígado y vesícula. Se corta el diafragma y se observan los pulmones y el corazón. Se continúa con la garganta. Finalmente, se despelleja la cabeza del cuy liberando el cráneo para su observación.
Los casos estudiados se seleccionaron entre las más de 500 sobas de cuy que tuve ocasión de observar del trabajo con pacientes realizado por un reconocido curandero residente en Lima, de los cuales 406 corresponden al trabajo sistemático que se realizó una vez por semana, durante los años 1992 y 1993.
Se estudiaron principalmente aquellos casos en los cuales el paciente contó con su diagnóstico clínico y se presentó una afección específica en el órgano correspondiente del cuy.
Para el estudio de los casos se tomó la (s) fotografía(s) del órgano afectado en el cuy; se seccionó dicho órgano y se lo colocó en una solución acuosa de formaldehído al 10% para su conservación; posteriormente, se realizó el examen histopatológico de dicho órgano (a cargo de un patólogo); y se solicitó los análisis clínicos respectivos al paciente. Toda esta información fue discutida con especialistas médicos y el patólogo/médico-veterinario.
Los exámenes histopatológicos que se realizaron en órganos de cuyes, pertenecientes a animales que se utilizaron en la soba de pacientes, concluyen en que tales órganos presentan afecciones (internas) específicas en el mismo órgano en el que tiene afección el paciente, y en la mayoría de ellos dicha afección guarda una relación directa con la afección del paciente. Estos resultados descartan la manipulación del cuerpo del animal por el curandero como origen de las afecciones en el cuy.
Para ilustrar estas propiedades de la soba del cuy presentamos el caso de una paciente (46 años) con diagnóstico clínico de cáncer uterino en el anexo derecho, quien había suspendido el tratamiento de radioterapia porque no sentía mejoría. La soba del cuy realizada el 23.Set.93 permitió poner en evidencia un carcinoma en el cuerno uterino derecho, afección que también se ponía en evidenciaenexamen histopatológico que se realizó con dicho órgano.
Andrea Getial
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